Pon la bola en juego

Aunque el drive no es el principal golpe del golf, y aunque no debemos caer en los tópicos de que siempre se debe salir de drive y de que los partidos se ganan en el tee del 1, el drive es el golpe que pone la bola en juego en muchas ocasiones, y por lo tanto, no debe descuidarse.

Si tus golpes con el drive quedan demasiado cortos, o demasiado a la derecha o a la izquierda, no vas a tener muchas oportunidades de hacer un buen resultado en el hoyo.

Escoger un driver

Para elegir el mejor driver no basta con ir a la tienda y comprar el que está usando Tiger. Aunque sea un palo de muy buena calidad puede que no se adapte a nuestro juego.

Cuando te pones a comparar drivers, ves que para los fabricantes catalogan los drivers principalmente en función del tamaño de la cabeza (en centímetros cúbicos). Aunque éste es un factor importante, no debe ser el único a tener en cuenta en nuestra decisión. El material de la cabeza, los grados de la cara y el tipo de varilla son también elementos importantes que debemos considerar.

El Tamaño de la cabeza

El tamaño de la cabeza, o su volumen, tiene una relación directa con la permisividad (la cantidad de perdón que nos dará el palo si no golpeamos la bola col el punto dulce). En otras palabras, cuanto mayor es la cabeza del driver menos presión tendrás en tu salida del tee por tener que pegarle a la bola justo con el centro de la cara para obtener un tiro preciso.

Pero el tamaño de la cabeza no es la cura para todos tus males con el drive y no deberás jugar un drive de cabeza extra grande si no te sientes cómodo con él.

El material de la cabeza

No hay ningún material mágico que haga que nuestros golpes con el drive lleguen más lejos.

El jugador medio no notará la diferencia entre un drive de titanio y uno de acero. ¿Por qué se pone tanto énfasis en hacer las cabezas con materiales extremadamente duros y resistentes?. Los metales más fuertes, más ligeros, como el titanio y los nuevos aceros, les permiten a los fabricantes hacer cabezas más delgadas. Al hacer las cabezas menos pesadas podemos hacerlas más grandes. Las caras más delgadas producen además el llamado efecto muelle que consiste en que la cara se deforma hacia el interior en el impacto abrazando a la bola y al volver a su forma habitual (como un muelle) empuja a la bola lanzándola con más velocidad de salida. Es el técnicamente llamado COR (coeficiente de restitución) que están regulando las autoridades del golf para limitar qué drivers son válidos y cuáles no lo son. Deberíamos probar distintos tipos de materiales pues encontrar el que mejor se ajusta a nuestro juego pues es un factor que puede tener un impacto inmediato en nuestra suma de golpes.

Los grados de Loft

El ángulo de loft se refiere a lo empinada que esté la cara del palo y tiene una relación directa con el ángulo en que la pelota va a salir al golpearla. Si lo comparamos con elegir materiales y tamaño, escoger el ángulo de loft de un driver es relativamente fácil. Cuanto mayor sea el número de grados más alta será la trayectoria y alcanzaremos menos metros pero será un palo más sencillo de manejar. Si tiendes a pegar la pelota demasiado alto, puede que le venga bien un palo con un loft más bajo (9,5). Los principiantes y los jugadores de handicap alto que tienen problemas para elevar la pelota, encontrarán más útil un driver de 10,5 o de 11 grados. Es una buena idea probar varios palos con distintos ángulos para ver cuál se ajusta más a tu juego.

El Material de la varilla

La sensación es quizás el factor más importante para decidir qué tipo de varilla es la adecuada para tí. Después de todo, el driver es el palo que pone la bola en juego, y hay que intentar lograr una salida buena.

Actualmente se emplean muchos materiales en las varillas produciendo diferentes durezas, sin embargo, hay unas consideraciones que debes tener en cuenta para hacer tu elección.

Si tienes un swing rápido, busca una varilla más firme. Las más firmes son las varillas de acero y dentro de las varillas de grafito encontraremos varias firmezas (la más firme es la stiff). Los jugadores de golf con swings más lentos, normalmente se sentirán más cómodos con una varilla más flexible. Ganarán distancia aprovechándose de la flexibilidad del palo, al doblarse en el backswing y desdoblarse en el impacto. De forma similar, los jugadores físicamente más fuertes preferirán varillas más pesadas, como el acero, mientras que los jugadores menos fuertes usan varillas más ligeras, como el grafito. Lo más inteligente que puedes hacer al elegir el tipo de varilla de tu driver es probar varios materiales, y ver con cuál te sientes mejor.